Con más dudas que certezas, a medio terminar, sin agua en los flamantes baños, pocos vuelos, muchos acarreados, vendedores ambulantes, porras y proselitismo político, ayer fue inaugurada la Central Avionera de Santa Fantasía.
Con más dudas que certezas, a medio terminar, sin agua en los flamantes baños, pocos vuelos, muchos acarreados, vendedores ambulantes, porras y proselitismo político, ayer fue inaugurada la Central Avionera de Santa Fantasía.