Hay tantos caminos frente a nosotros que cuando no sabemos quienes somos, cualquier puede ser tomado. Para pensar en éxito y abundancia, es importante pregutarnos ¿Quién soy? ¿Cuáles son mis talentos? Porque en base a ello trazaré el camino que me lleve a donde Dios y yo hemos soñado antes para mi.