Para el verdadero cristiano, la guía para su vida, no son los dogmas o tradiciones: es la Palabra de Dios. Sólo a Dios se le debe pedir algo. Cristo reiteró que cuando necesitemos algo, sólo acudamos a su Padre; en su nombre, con sinceridad. María dio a luz al Hijo de Dios, en forma humana; pero no es la madre de Dios. La Biblia no dice que María pueda atender nuestras peticiones.