En noviembre de 2020, la Conferencia Episcopal Española hizo un llamamiento público ante la situación de los inmigrantes en Canarias en el que se recordaba que “quienes sufren las migraciones forzosas gozan de una dignidad inalienable y compartida con todos nosotros”. Además, en el comunicado se manifiesta que las condiciones que se dieron en el Muelle de Arguineguín en 2020 no se deben repetir. Analizamos este informe con Daniel Arencibia, abogado, coordinador y responsable del área jurídica y voluntariado del equipo de Pastoral de Migraciones Diócesis de Canarias y Loli López, directora de la Pastoral de Migraciones Diócesis de Canarias