El ADN completo, formado por 12 hebras, podemos trabajarlo mediante la conexión con nuestro sistema de chakras principal. Este sistema se compone de 14 chakras, de los cuales, 12 estarían en conexión íntima con el ADN y los otros dos actúan de anclajes. Vamos a ver cómo podemos, de forma voluntaria y consciente, hacer este trabajo e identificar cuántas de estas hebras traemos más activas y cuáles menos.