Esta meditación es una invitación a conectar con los sentidos físicos como instrumento de comunicación con nuestro Ser Superior o alma. Los sentidos físicos no terminan en el cuerpo físico, sino que continúan su trabajo refinándose para traducir la información hacia nuestro ser divino, captando a su vez cada vez más información sobre la experiencia cotidiana. Esta es la manera que el alma conoce sobre la experiencia física de vivir y nos va dando información para guiarnos en nuestras elecciones y decisiones.
Namasté!