Adda quiere que su obra cruce fronteras: “He pintado espátula, que es rama del óleo y me fue muy bien. Me cansé de los halagos y ahora mi reto es la acuarela, el acrílico y no me ato a una técnica. Estoy explorando el esgrafiado, que se trabaja sobre un soporte satinado donde pones color y cubres con capa de óleo o pasta negra y rasgas. Tras ello aparecen los colores internos que aplicaste antes y salen formas maravillosas”.