La adoración que a Dios más le agrada es la que se demuestra con la forma en la que vivimos, la que se genera al obedecer su palabra. (Eclesiastés 5:1)
La adoración que a Dios más le agrada es la que se demuestra con la forma en la que vivimos, la que se genera al obedecer su palabra. (Eclesiastés 5:1)