Tener acceso a la información es un derecho pero interesarse por estar informado y hacerlo de una fuente sólida y verás es una decisión de cada individuo. Con el auge de la tecnología y las redes sociales, la oferta aumenta excesivamente pero el reto para los periodistas como profesionales y para los medios de comunicación, continúa siendo el mismo, más allá de la convergencia que los cobija.