Cuando las personas llegan a la tercera edad, muchas veces se ven alejadas de la vida productiva no solo por enfrentar su jubilación sino por la existencia de prejuicios y estereotipos sociales, que los sentencian a una vida pasiva y alejada de posibilidades de permanecer en el mercado productivo. Por eso, es necesario que veamos a las personas adultas mayores con otros ojos y que echemos abajo los mitos y los estereotipos que nos privan del beneficio de una población madura y con conocimiento en diferentes áreas del quehacer nacional. Valoremos a estas personas por lo que han hecho en el pasado, pero también por el enorme potencial que existe en sus vidas.
En esta ocasión nos acompaña Aurora Quezada Ortega, quien compartirá sus experiencias y nuevos proyectos.