Agradecer parece un acto mínimo y fútil, pero es en realidad un reflejo de tu capacidad de merecer lo que tenés y de visualizar lo que ya no querés tener. Agradecer es conectar con el presente de forma empoderante.
Agradecer parece un acto mínimo y fútil, pero es en realidad un reflejo de tu capacidad de merecer lo que tenés y de visualizar lo que ya no querés tener. Agradecer es conectar con el presente de forma empoderante.