La sangre es el sacrificio de Jesucristo por el cual podemos ser limpiados de nuestros pecados. El agua, símbolo del Espíritu Santo de Dios en nosotros.
La sangre es el sacrificio de Jesucristo por el cual podemos ser limpiados de nuestros pecados. El agua, símbolo del Espíritu Santo de Dios en nosotros.