Dios ha dejado sus instrucciones al alcance de nuestras manos, esforcémonos por seguirlas y ponerlas en práctica todos los días. (Deuteronomio 30:10-14)
Dios ha dejado sus instrucciones al alcance de nuestras manos, esforcémonos por seguirlas y ponerlas en práctica todos los días. (Deuteronomio 30:10-14)