Así como cada día trae un nuevo amanecer, las promesas de Dios nos aseguran que después de la oscuridad siempre llega la luz. Aplicación cotidiana: Recordar que cada mañana es una oportunidad para confiar en que Dios cumple lo que ha dicho.
Así como cada día trae un nuevo amanecer, las promesas de Dios nos aseguran que después de la oscuridad siempre llega la luz. Aplicación cotidiana: Recordar que cada mañana es una oportunidad para confiar en que Dios cumple lo que ha dicho.