Es afortunado que el Gobierno quiera discutir el presupuesto general de la Nación de manera simultánea con su financiación, pero si las cuentas no dan, hay que devolverlo
Es afortunado que el Gobierno quiera discutir el presupuesto general de la Nación de manera simultánea con su financiación, pero si las cuentas no dan, hay que devolverlo