Cientos de miles de personas no quieren sexo y así son muy felices. Este fenómeno se llama asexualidad y sus defensores luchan contra el prejuicio social de que se trata de un trastorno.
Cientos de miles de personas no quieren sexo y así son muy felices. Este fenómeno se llama asexualidad y sus defensores luchan contra el prejuicio social de que se trata de un trastorno.