Un autorregalo de cumpleaños siempre está bien y nunca viene a destiempo. Unos malvados científicos que usan Apple en la intimidad clonan a un Pokémon muy riquillo que haría las delicias de cualquier escritora de novelas de vampiros por otro mucho más feo, grande y que está cuadriculado. El tema se pone feo cuando el malo se siente Célula.