Junto con su socio detectó una oportunidad en el incipiente mundo de la "computación". Con un buen producto, un buen clima laboral, mucha presencia en la operación y un crecimiento sostenido lograron hacer a su empresa referente en el sector atendiendo más de 900 clientes. Luego, profesionalizar y hacer que la empresa no dependa de sus socios la convierte en atractiva para inversores y surge el primer interesado. No te pierdas el capítulo de Álvaro Martínez y la historia de SAICO.