Después de las terribles consecuencias que David había vivido debido a sus graves faltas, Dios comienza el proceso de restauración.
El Señor le dice al profeta Natán que el nombre del niño que nacerá será Jedidías que significa «amado por el Señor».
¿Cómo consuela Dios nuestras vidas después de sufrir las pédidas debidas a nuestro pecado?
Trayendo resignación, permitiendo que podamos resarcir el daño y recordando que a pesar de todo somos «amados de Él».