La buena compañía y el buen ejemplo se convierten en un excelente trampolín para crecer, en la vida natural y en la espiritual. Aquel que nos acerque a Dios, ese nos conviene tener cerca!
La buena compañía y el buen ejemplo se convierten en un excelente trampolín para crecer, en la vida natural y en la espiritual. Aquel que nos acerque a Dios, ese nos conviene tener cerca!