el amor propio no se puede definir, a veces es bueno besar el concreto, dar la vuelta en el suelo y observar las estrellas. (*No era que el prójimo este con nosotros si no también ver por el)
el amor propio no se puede definir, a veces es bueno besar el concreto, dar la vuelta en el suelo y observar las estrellas. (*No era que el prójimo este con nosotros si no también ver por el)