Aunque no lo enseñan en las escuelas, el primer y verdadero amor de todas las personas debería ser el amor por uno mismo. Es la base de la estabilidad emocional que muchos anhelan porque “nadie puede dar de lo que no tiene”.
Así que, en lugar de buscar la media naranja inexistente porque según la psicología moderna, usted ya es la naranja completa, o de besar sapos mientras va en busca de príncipes desteñidos, procure amar a esa persona que se encuentra todos los días frente al espejo y deje de trata de hallar afuera lo que está adentro.