Si en el poema anterior -La Lola- del apartado titulado Dos Muchachas, del libro Poema del Cante Jondo, el maestro de poetas Federico, nos hablaba de una mujer alegre, en este segundo poema nos presenta a otra mujer también joven pero triste.
Podría ser una novia -está vestida de blanco- a la que han abandonado en el ultimo instante ante de contraer matrimonio.
Por eso está sola encerrada en su casa y se pasa el día bordando y escuchando el trino de los pájaros que pretenden mitigar su soledad.