Este puede ser un tema de esos que pueden pasar por alto en un mundo veloz que no se detiene ante nada. Es muy simple, por edad o por recursos estamos dejando fuera de la actualidad a quién no sabe moverse en el mundo digital. El asunto toma mayores dimensiones cuando no solamente hablamos de las generaciones mayores si no también de aquellos jóvenes que por su locación o condición económica parece que aprenden para vivir en el pasado y no en el futuro.