Esta es una enseanza importante y vlida, hasta hoy. En el camino de Dios y en su servicio, no importa el nivel cultural o condicin social; importa la Salvacin del alma. Dios no hace acepcin de personas. Para ser escogidos de Dios, slo debemos morir al mundo y nacer de nuevo: viviendo en Santidad. Si no hay arrepentimiento, no hay Salvacin; pero siempre hay una oportunidad.