Si has estado tratando de controlar situaciones y personas, quizá es el momento de hacer un espacio para mirar a la distancia la situación. Al ego le gusta controlar y que todo salga tal como dice.
Al hacer un espacio para la aceptación, observación y reflexión sin querer cambiar nada, simplemente permitiendo que las personas y situaciones sean tal como son; amando, respetando, valorando lo que cada quien aporta, así es como las decisiones que hace, abrirás espacio para que la alegría y el brillo natural de tu esencia divina se manifiesten.
Si necesitas apoyo para lograrlo, llama a los Ángeles de la Llama Amarilla y ellos iluminarán tu mente y vida.
Tomado del Oráculo: "La mirada del Ángel", autora: Caridad González Lerma