Pablo aconseja a la Iglesia de Tesalnica, que se animen y edifiquen unos a otros: que se respeten y amen entre ellos; as como a los que les ensean la Palabra de Dios. Rogando a cada uno que sostengan al dbil, amonesten a los ociosos, alienten a los de poco nimo, tengan paciencia con todos y nunca pagar mal por mal. Mas bien hacer el bien a todos, sin cansarse: orando siempre.