Se marchó. Y a su barco le llamó Titanic. Últimamente estuvo rara, huidiza...más que las primeras veces. Miró el mapa y se supo sin rumbo. Era difícil ayudarla. Hizo daño. En la deriva encontró su destino. Le dijeron que volviera vacía, como una botella de ron en manos de un pirata. O no volviera