Ansia Térmica continúa surcando los sinuosos caminos de la música popular con termómetro en una mano y látigo en el alma desbrozando toda la maleza que se encuentra entretanto para solaz de sus termooyentes. Seguimos con fruición pagana sus insondables designios, sabedores de que encontraremos algo que ni en el más cálido de nuestros sueños habíamos concebido.