La vida de mi amigo Antón fue un auténtico calvario. Su único delito fue el de querer amar y no poder hacerlo por las circunstancias. Ante las últimas noticias qué he podido escuchar, con un corte homófobo, no he podido más que recordarle.
La vida de mi amigo Antón fue un auténtico calvario. Su único delito fue el de querer amar y no poder hacerlo por las circunstancias. Ante las últimas noticias qué he podido escuchar, con un corte homófobo, no he podido más que recordarle.