Dios fué, es y será por siempre...y siempre el mismo. Así deberíamos ser nosotros, no necesitamos ingredientes extras para caminar con El, únicamente disposición del corazón, basta de aparentar lo que no somos.
Dios fué, es y será por siempre...y siempre el mismo. Así deberíamos ser nosotros, no necesitamos ingredientes extras para caminar con El, únicamente disposición del corazón, basta de aparentar lo que no somos.