Mirando el estrellado y azul cielo andaluz, una tarde primaveral, al maestro de poetas Federico le inspiró este pequeño poema, donde habla de la roja teta del sol cuando se va poniendo y la teta azul de la luna al ir saliendo al anochecer.
Mirando el estrellado y azul cielo andaluz, una tarde primaveral, al maestro de poetas Federico le inspiró este pequeño poema, donde habla de la roja teta del sol cuando se va poniendo y la teta azul de la luna al ir saliendo al anochecer.