Vivimos en una sociedad obsesionada con el control… pero la vida no se puede controlar del todo. ¿Por qué nos cuesta tanto confiar? En este programa, en pleno Domingo de la Divina Misericordia, profundizamos en el miedo al futuro, la necesidad de tener todo bajo control y el verdadero significado de confiar en Dios. Porque quizá la clave no está en tenerlo todo atado… sino en aprender a decir: “Jesús, en ti confío”.