Ciudades sumergidas, cuevas inundadas y sobretodo embarcaciones que yacen en el fondo del mar preservan de forma impresionante el conocimiento, las costumbres y los movimientos de la vida cotidiana de la época en que el agua selló su destino.
Ciudades sumergidas, cuevas inundadas y sobretodo embarcaciones que yacen en el fondo del mar preservan de forma impresionante el conocimiento, las costumbres y los movimientos de la vida cotidiana de la época en que el agua selló su destino.