Ante las manifestaciones espirituales y los milagros, todo el pueblo atnito lleg al prtico de Salomn. Pedro les indica que no pongan los ojos en ellos, sino en Dios. Les recuerda que el Padre celestial creador del mundo, envi a su nico Hijo para Salvacin de la humanidad. Y que ellos mataron por ignorancia, al Santo y Justo Seor Jesucristo que Dios envi; pero que resucit.