Soy entusiasta del arte, y soy aún más entusiasta de los artistas locales.
Es por eso que fui una fanática desde el primer instante en que descubrí las obras de Artmando.
Comencé conociendo sus Brick Canvas, pero luego poco a poco fui descubriendo el resto de sus —estupendas e ingeniosas— obras.
Entendí que más que ser un afanado por los legos con una creatividad infinita, es un artista con propósito. Así es como nace su estudio —más bien laboratorio— con el fin de abrir una ventana que por mucho tiempo pareciese haber estado cerrada para la comunidad de artistas emergentes venezolanos.
El propósito y visión de Artmando son foco de admiración, su creatividad e ingenio son inspiración.