Muchas veces hemos visto como un dibujante de repente cambia nuestra manera de ver un fenómeno, o como un artista plástico o un diseñador gráfico logra cambiar nuestra forma de ver las cosas, o de cómo un fotógrafo cambia nuestra perspectiva sobre ciertos asuntos que eran simples y grises, llenándolos de matices y colores, formas y destellos, a como también lo ha conseguido hacer más de un cineasta o un documentalista con sus descubrimientos y su perspectiva nueva y maravillosa sobre eso que para nosotros ya estaba supuestamente hecho sin capacidad de cambio o novedad.
Antes de que estos artistas, tengan la capacidad de crear por medio de su talento, esas obras majestuosas y logren con ello expresar algo por medio de sus trazos, pinturas o imágenes y sonidos, ellos tienen un talento aún mayor al de crear y es el talento de observar, oír y sentir el mundo a través de los sentidos y el sentimiento.
Es así también como quienes año tras año, los lectores de poemas, himnos o cuenta historias sobre la epopeya de Ashura, nos hacen sentir profundamente un sentimiento inagotable de sollozos y llanto por AMOR.
Todavía quedan muchas oportunidades para que se cuenten nuevas historias de Karbala, desde la óptica de los artistas que plasmarán con su talento una nueva realidad y visión de lo que ahí se vivió, minuto a minuto con tal entusiasmo y pasión como si fuésemos testigos del instante en que todo eso ocurrió.
Aún hay oportunidades para que se de dibujen las nuevas imágenes sobre Karbala.