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Antes de que todo se convirtiera en texto, hubo llamadas sin plan, silencios incómodos, y un "¿bueno?" que podía cambiar el día.
En este episodio, recuerdo lo que significaba marcarle a alguien cuando todavía costaba trabajo y sí, valía totalmente la pena
Antes de las redes sociales, si querías enterarte de los chismes de la escuela, el chismógrafo era el medio perfecto para hacerlo.
No importaba si el cuaderno ya estaba todo arrugado, los secretos que ahí se podían encontrar, ¡Valían oro!
En este capítulo te cuento cómo viví ¡Los chismógrafos!
De niño: Pedro Infante y María Félix. Dioses en blanco y negro
De adolescente: policía corruptos, escuela de albures y mujeres con poca ropa que alteraron mi hormona.
Pero entonces llegó Amores Perros... y volví a creer.
El cine mexicano...una crónica de un viaje inesperado
Hubo una época en que la televisión organizaba nuestros días sin pedirlo. Los domingos despertábamos con Chabelo, las catafixias y los juguetes de ensueño... después.. sin querer ni pedirlo, llegaba Siempre en domingo. Wakala!
Antes de las redes sociales, los memes o los videos virales, tuvimos una manera mucho más íntima de conectar con el mundo: las revistas.
¿Recuerdas cuando el fin de semana empezaba con la idea "Vamos a videocentro"? Recorrer los pasillos buscando el estreno perfecto y esconder las caricaturas para no vernos "niños" era parte del ritual.
En ese momento de mi vida, creía que sabía muchas cosas ¡Ja! pero mi primer beso me demostró que no sabía nada. Las piernas me temblaban y cero experiencia. Lo que siguió fue torpe, me dejó paralizado. No, no fue como en las películas. Fue mejor, o al menos de eso me acuerdo.
Antes del Nintendo, antes del Internet, había un lugar sagrado: la sala de maquinitas. Obscura, ruidosa, llena de luces de colores y con alfombras geométricas que parecían parte del juego.
¿Rudo o Técnico?
Detrás de ella había una emoción respaldada por gritos, arena, mentadas de madre y lances espectaculares...
En México, la lucha libre no se ve: ¡Se vive! ¡Se siente!
Y así viví, ¡La lucha libre mexicana!
El primer día de secundaria se siente como entrar a un mundo con reglas que muchas veces no entendemos... y justamente ahí, Los años maravillosos, se volvió mi manual secreto para sobrevivir a la adolescencia.
¡3ra temporada!
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