La digitalización en nuestro país lleva muchos años en la cartera de los distintos gobiernos, cada uno de los cuales ha ido poniendo el foco en puntos determinados sin llegar a abarcar un proceso completo. Durante la situación excepcional sobrevenida por la pandemia de la COVID-19 este proceso de digitalización se ha acelerado, lo que ha dejado a la vista sus fortalezas y también sus carencias tanto desde el punto de vista económico como social y territorial.