Unas 40 personas han muerto a consecuencia de una estampida humana durante el masivo funeral del general Qasem Soleimani en su ciudad natal, Kerman. Mientras, el Parlamento iraní ha declarado como organización terrorista al Pentágono y a todas las fuerzas armadas de Estados Unidos. Asimismo, ha desbloqueado una partida de 200 millones de dólares para vengar la muerte del número dos del régimen.