Hay momentos en la vida en los que sentís que las paredes de tu país se te están cerrando. No ves futuro. Tenés miedo. Tenés familia que mantener. Y pensás: ‘Si todo se pone peor… siempre me queda el asilo político’.
Hoy voy a hablarte de esto con total honestidad, porque yo lo viví en carne propia.
Fui ilegal varios años. Pedí asilo político. Me lo rechazaron. Pasé por todo el proceso. Y hoy tengo estatus legal.
Sé lo que se siente estar del otro lado. Sé que no es fácil. Pero también sé que a veces no hay otra carta que jugar.
Esto es The Sebas Way. Sin adornos. Solo realidad."