Los adivinadores (gitanos, santeros, chamanes, etc.) te hablan un futuro, pero te asustan para engañarte y hacer que les compres cosas que supuestamente te van a "proteger" de unas amenazas futuras, pero en realidad ellos van tras de tu alma no de tu dinero. Tú tienes la capacidad de trabajar en programaciones positivas que te permitan forjar tu propio futuro sin necesidad de recurrir a los adivinadores.