Cada tarde veo desvanecer
las miradas de los caminates
que afanosos por su jornada
ven terminar la tarde,
al igual que tus ojos
decaen entristecidos
y puede que sea triste este fin,
se acerca la noche,
el refugio del solitario.
Pero no se si a esta soledad recurrente
se le pueda llamar Asi
ya que aun en la oscura noche
me acompaña la luna como reflejo de ti
y aun mis mañanas son esencia de noche.
Y por que entristecerse
si arrogantemente
estoy seguro que el sol
volverá a salir mañana,
es la esperanza de ver la luz
el sol en tu cara
sentir la felicidad,
no entristezcas mas
espera, que al siguiente día
volverá a amanecer.
Pero no desmayes,
ve lo hermoso del fin,
en el atardecer de hoy
yo veo el resplandor de tus pupilas,
De tus ojos
Mirandome.
Y Quizá lo hermoso no sea una puesta de sol
es la silueta de tu rostro que se atenúa
al final de otro día.