Debemos darnos cuenta de que nuestra resistencia no es inútil, sino que es nuestra única esperanza. En lugar de tratar de asimilarnos a un mundo que es hostil a nuestra convicción y fe, debemos resistir desde el principio.
Debemos darnos cuenta de que nuestra resistencia no es inútil, sino que es nuestra única esperanza. En lugar de tratar de asimilarnos a un mundo que es hostil a nuestra convicción y fe, debemos resistir desde el principio.