Esta vez la prensa crítica del gobierno no fue denominada “mermelera”, sino “mercenaria”. Y se le contrapuso con representantes de lo que Torres llamó “prensa alternativa”, que, como por causalidad, mostraron su simpatía por el gobierno.
Esta vez la prensa crítica del gobierno no fue denominada “mermelera”, sino “mercenaria”. Y se le contrapuso con representantes de lo que Torres llamó “prensa alternativa”, que, como por causalidad, mostraron su simpatía por el gobierno.