En ocasiones los vemos recorrer las calles auxiliados por su inseparable bastón, el guía ante los obstáculos que no les permite transitar porque alguien los colocó quizás sin percatarse de cuanto afectaría a otros. En la mayoría de los casos existe un brazo amigo que lo socorre, sin embargo, la voluntad de ayudar se convierte también en barrera ante el desconocimiento de cómo lidiar ante determinada discapacidad ya sea visual, físico motora o auditiva. (Dayneris)