El Museo del Alcantarillado resulta un lugar curioso, ya que es poco común recorrer una ciudad contemplando los misterios que se ocultan en su subsuelo. Se trata de un lugar bastante húmedo y maloliente, pero para muchos es un lugar digno de ser visitado, ya que no todos los días se tiene semejante oportunidad.
Antes de salir no os perdáis los curiosos regalos que venden en la tienda del museo: un claro ejemplo, ratas de peluche.