Este color se percibe ante la fotorrecepción que excite simultáneamente los conos azules y rojos del ojo humano. Esto puede producirse por una luz violeta monocromática, cuya longitud de onda dominante mide entre 380 y 420 nm, o por una mezcla de luces azules y rojas. La denominación de color «violeta» abarca un conjunto de coloraciones similares violáceas,2 así como los tonos que constituyen la parte extrema del espectro visible, que es la que se encuentra entre la luz azul y la radiación ultravioleta