Milei está llevando a cabo el más profundo y despiadado ajuste del que se tenga memoria. Su alineamiento con EEUU e Israel no tiene antecedentes como tampoco sus peleas con China, Brasil y otros históricos socios comerciales de Argentina. Los partidos y las coaliciones como los conocíamos hasta el año pasado, están mutando hacia nuevas alianzas que en estos tiempos serán transitorias. Mientras tanto, la deslegitimación de representación política está en su mayor esplendor.