La tercera armada colombina se proyectó para ocho navíos y un presupuesto inicial de unos seis millones de maravedíes, que al final se redujo a poco más de la mitad. Y sin prisas se fueron equipando. Primeramente, estuvieron prestas dos carabelas que, como avanzadilla de socorro para la Española, partieron el 6 de febrero de 1498 desde Sanlúcar de Barrameda bajo el mando de Pedro Hernández Coronel con 55 hombres de armas. El resto de la flota tuvo que esperar todavía hasta finales de mayo.